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Aunque fueses azul,
yo también te querría,
el llanto mirame amargura, agonia
y fatiga del no ser yo y verte
tan lejos.

 

Aunque fueses azul tierna,
verte, no marrón castaño
de suyos ojerosos saltones, vida,
al campo de azafrán virgen,
frutos y brote,
de ese que quiere ser almíbar.

 

Aunque fueses azul,
mira mis desgracias amigables y arropo
del aborto y mortaja
a quien malogra
la que aun no ha nacido

 

Aunque no fueses azul,
sino verde lienzo de tu cara blanca
daría tajo de sombras al carboncillo,
que muestra a risotadas
un galán de blanco, un danzante dientecillo
por bailarín que ha preferido
la tuya mueca a cristales de bohemia.

Ayer otoño

“Ayer otoño, y no es verano,
esos versos que no fueron
malas de vaivenes burlas,
esos que te dieron mano.

 

Ayer otoño, sin tus manos,
saboreo de antaño mieles
sin quererlo en vano,
creí antes de saberte, darte,
ahora y luego ilusorio
mancebo y desesperado.

 

Ayer otoño y sin tu cuello largo,
de lunares acampados señero
ni de camino de Santiago
a una nariz napiosa,
parcelas de abombados
y molinos enjalbegados.

 

Ayer no fuera otoño
de veranos ni primaveras,
se dio el invierno amotinado
por ser y haber sido,
el perdón tierno y aventurado. “

Si no actualizo es por que me desanimo a la hora de escribir.

Érase por mayo

“He visto como por madre,
era por mayo,
como hacerse flor,
era por mayo.

 

He vivido, como haz tiene,
su propio jardín por mayo,
y el sol canta,
y duerme el gallo,
por mayo era por mayo,
decía un romancero.

 

 

 

Por mayo,
el aire sana la umbría,
era por mayo,
el mes de María.

Como muda su jazmín
enamorado Boriles,
y se hace enjabelgado.
Sueña azulejos María Luisa,
como boca de Albaratero,
que dando al paso tierno,
dos palomas que requiero
dos palomas, sin prisa. ”


A nuestra libertad, cariño.

Córre amigo

Córre amigo
que aun pisas suelo,
vale y merienda
escasas amapolas
en la senda del tirano.

 

Córre amigo
que trotas mundo,
aun dale y descansa
mata ortiga y marías
tierna que tiraste,
las llaves de tu casa.

 

A buscarse el paso,
la que buscas ya, perro,
mancha aunque niega
iré, a donde caerá tu entierro,
niegate, ahora que tiempos
corre que turvia, piadoso,
haceres al nocturno sueño
y actua mimado, dormilón.

Indice suicida e irredento
resuelve la suya vida, pecado,
éste que sufre, desquitado.

Pienso que Wenceslao no me quiere. La tormenta de mi casa, no la quiere en la suya. Lo comprendo.

Laurel

“Amén, de tocasteme alma, Dafne.
Sabrás, que dejar abjuro puro olvido,
y no, evocar ni recordar avivo,
no falso palabrerio cuan blandido
perjura proterva única linda estampa,
adolenciendo a tus ojos y blasfema,
tu nombre envidiosa.
Desta sangre, mi juramento, a ti mi casta, Dafne. “

En cuaresma y andaluz

Antonio
Bueno Don Francisco, nadie le obliga a asistir.

Entra Maese el organista

Antonio
Vaya, el libre soñador de la filosofia y cruz.

Maese el organista
Desde la oreja satelite en la amaca escuchado, permiteme.

Se sienta, trae en la mano un vaso para el café.

Entiendo su crítica que no es del todo palabrerio y de sugerir recontragongorado ennarizado que resulta… embriagador.

Francisco
Rie

¡Ya firmó su asiento y deja huella donde mira!*

*Es una manera exagerada de decir, que resalta el caracter el personaje desde que ha llegado
El maese ignora este tipo de comentarios a lo largo de la obra

Maese
Y bien es cierto que los españolitos se pierden de bruces a dos brazos de un rio que acaban siendo dos diferentes y dos mismos en su demagogia, y el que no, escapa como don Guido al jueves santo.

Antonio
Y a nosotros que más nos dará.

Entra María la cabrera

María la cabrera
¡Habló el señorito, como es del norte!

Entra con otra cafetera y hojaldres

María
¿Cómo el pueblo se somete en una semana? Sevilla, ciudad barroca. ¡Ja! Venga, deja de palmar donde escuece. Si es barroca y aquí nos quedamos, que ni en bellas artes avanzan. Mala maña les dan y encierran a la pobre demanda de Sevilla, malo para el que quiera salir de esta ciudad.

Maese
Eramos pocos…

María
¡Y con mi voz refuté a los ilustres! Dominaré el mundo…

Maese
Con tus ovejas…

María
¡Con mis ovejas y con un barco pirata! Y ¡miiraaa! (ella se presentaba con un camison de dormir, y ahora caen todos en la cuenta que lleva unas botas de militante)

Francisco
¡Si! Y yo tocaré la guitarra y escribiré poesias, como aquel de Cadiz, o… o como…

Maese
Quevedo o Machado si te parece…

Francisco
Ay, Espinosa te oiga…

Se refiere a Pedro Espinosa poeta y antólogo español del Barroco.

Antonio
Rebeldes bien alimentados del siglo XVIII

Refiriendose al resto del grupo y a los romanticos

María
Porque las mujeres no os echan cuenta.

Antonio
No empieces

Francisco
Es como vestir una blanca de fuerza.

Antonio
Como en las peliculas…

María
Las que teneis.

Francisco
Por mucho que hago… no puedo cogerlas ni usar mis manos…

María
Oh, que labia.

Francisco

Antonio, aprende el truco. Que con una caja vieja sin resucirtar pantanos muertos me plante en Abelardo Sanchez.

María
Te quejas de vicio…

Francisco

Qué sé yo, si viajo un dia por la neblina y las ramas de los arboles sin hojas, caducas y me planto en un banco como la verdina o como Dracula.

Antonio
Puede ser tan verdad como que cada mañana sale el sol.

María

Yo… me iré a Madrid.

Francisco
Y aqui nos dejas tranquilos.

María

Que tranquilo, ciertamente que hay mas de un hombre en la sala, que cuando estas solo con mis cabras bien que me pides habla y lana.

[…]

Por Sánchez la Mancha

Aquella por donde propaga
roja y morada granazón…
y se propala mártir
el pasado a los liberales,
vino soñando del sur
de óleos y pintados
olivos, naranjos y enjalbegados,
un banco de Abelardo Sánchez.

 

La esperanza y el taciturno,
y algo andurrial menesteroso
sorteaba, palomas al azar,
así encabalgose a su deriva
y echose al llorar.

 

“Suelo soñar en la umbría,
nuestras manos se conocían,
susurraban entre largos roces,
abrazabanse de bruces.

 

Suelo soñar al alba,
soñar que la nube blanca,
la solana y el brillo del rocío, riendo
¡son tus ojos, en lo sombrío!

 

Suelo soñar montes del norte,
que vinieronse a bañar al río,
agua bendita del Guadalquivir,
quedandose a vivir.

 

Suelo soñar creativo…
Suelo soñar caminos entre lo verde,
que de óleos pintados, nosotros,
danzantes, de música infinita…
Suelo soñar al alba quererte,
despertarme y no verte. “

 

Y el hombre llora,
canta, pinta, sangra, adora,
a su tierna juventud.